De checadas a prenómina: cómo automatizar incidencias con Tempo Control + CONTPAQi Nóminas
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En la mayoría de las empresas, el problema de la nómina no está en el sistema contable, está antes. Está en las checadas mal interpretadas, en los Excel paralelos, en los ajustes “de último momento” y en la captura manual de incidencias que nadie puede explicar del todo cuando algo sale mal.
El resultado es conocido: cierres quincenales lentos, errores repetidos, colaboradores inconformes y un área de RH atrapada entre el reloj checador, Excel y CONTPAQi, tratando de que todo cuadre a mano. El problema no es la nómina, es la falta de un flujo claro entre asistencia y prenómina.
Automatizar incidencias no significa perder control. Significa dejar de capturar y empezar a validar. Y cuando Tempo Control y CONTPAQi trabajan como un solo flujo, ese cambio se nota desde la primera quincena.
El problema real: incidencias en Excel y cierre “a mano”
Casi todas las empresas dicen tener “control de asistencia”, pero en la práctica lo que tienen es un archivo intermedio. El reloj checa, alguien exporta, alguien más interpreta, otro captura en CONTPAQi y al final RH cruza los dedos para que nadie reclame.
Ese esquema tiene tres problemas graves. Primero, es lento: cada quincena se vuelve un mini proyecto. Segundo, es frágil: basta un error humano para descomponer toda la prenómina. Y tercero, no deja evidencia clara: cuando alguien pregunta por qué se descontó algo o por qué se pagaron horas extra, la respuesta suele ser “así salió en el Excel”.
Mientras las incidencias dependan de capturas manuales, la nómina siempre estará en riesgo. No importa qué tan bueno sea el sistema contable.
Mapa del flujo ideal (paso a paso)
El flujo correcto no empieza en CONTPAQi. Empieza en el registro de jornada.
Cuando Tempo Control se usa como fuente única de asistencia, las checadas dejan de ser datos crudos y se convierten en información procesable.

Primero se registra la jornada de forma consistente: entradas, salidas, descansos e incidencias. Luego, esas checadas se interpretan automáticamente bajo reglas claras (turnos, tolerancias, horarios). El resultado ya no es un Excel, sino incidencias listas para nómina.
Al integrarse con CONTPAQi Nóminas, la prenómina deja de construirse a mano. RH ya no “captura”, solo revisa, valida y cierra. El tiempo que antes se iba en copiar y pegar ahora se usa para revisar excepciones, que es donde realmente se agrega valor.
Ese es el flujo perfecto: Tempo Control registra y procesa; CONTPAQi calcula y timbra.
Reglas de negocio: tolerancias, turnos, permisos y horas extra
Automatizar incidencias no funciona si antes no se definen reglas claras. Aquí es donde muchas empresas se atoraron por años, creyendo que automatizar era “muy complicado”, cuando en realidad lo complicado era no tener reglas.

Tempo Control permite configurar tolerancias de retardo, turnos fijos o rotativos, jornadas mixtas, permisos con o sin goce, y criterios claros para horas extra. No se trata de rigidez, sino de consistencia.
Cuando las reglas están bien definidas, el sistema deja de “interpretar” personas y empieza a aplicar criterios objetivos. Eso reduce discusiones internas, reclamos externos y ajustes de último momento en nómina.
Y lo más importante: las reglas se aplican igual todos los días, no dependiendo de quién esté capturando.
Reportes clave para RH, Operación y Dirección
Uno de los beneficios más subestimados de integrar asistencia con nómina es la calidad de los reportes. Cuando las incidencias nacen bien, los reportes dejan de ser aproximaciones.

RH obtiene visibilidad clara de retardos, ausencias y horas extra antes del cierre. Operación puede identificar patrones de puntualidad o cargas excesivas. Dirección deja de ver la nómina como un gasto inexplicable y empieza a verla como un reflejo real de la operación.
Todo esto sin reportes “hechos a mano” ni conciliaciones eternas entre áreas.
Seguridad y trazabilidad: quién capturó qué y cuándo

Cuando todo se hace en Excel, la trazabilidad se pierde. No queda claro quién ajustó algo, cuándo y por qué. En un conflicto laboral o auditoría, eso es un problema serio.
Con un flujo Tempo Control → CONTPAQi, cada dato tiene origen. Se puede saber qué se registró, qué se autorizó y qué se pagó, con fechas y responsables claros. Esa trazabilidad no solo protege a la empresa, también ordena al equipo interno.
Aquí la automatización no es solo eficiencia, es seguridad operativa.
Plan de implementación en 2 semanas

Contrario a lo que muchos creen, automatizar incidencias no es un proyecto largo, ni caro. Bien planteado, puede implementarse en dos semanas.
La primera semana se enfoca en levantar reglas reales de operación y configurar Tempo Control. La segunda, en validar el flujo hacia CONTPAQi con una quincena piloto. No se detiene la operación ni se cambia todo de golpe.
El resultado suele verse de inmediato: menos capturas, menos errores y un cierre de prenómina mucho más rápido.
Caso ejemplo: antes y después con métricas
Antes de automatizar, muchos de nuestros clientes tardaban en promedio entre 2 y 3 días en cerrar prenómina, con múltiples ajustes manuales y reclamos posteriores ¿Te suena familiar? . Después de integrar Tempo Control con CONTPAQi, el cierre se redujo a unas horas, con incidencias claras desde el primer corte.
Los errores por captura prácticamente desaparecieron. RH dejó de ser “el cuello de botella” y pasó a ser un área de control. Y, quizá lo más importante, las discusiones por nómina bajaron drásticamente porque los datos dejaron de ser interpretables.
Eso es lo que significa automatizar incidencias de verdad.
Si hoy tus incidencias siguen viviendo en Excel y tu prenómina depende de capturas manuales, el problema no es CONTPAQi: es el flujo. Con Tempo Control + CONTPAQi, puedes convertir checadas en incidencias reales, cerrar más rápido y reducir errores desde la primera quincena.
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